De 28 agosto al 24 septiembre 2011 participé en un curso de lengua en Cannes, una ciudad francesa del sur a la Costa Azul. Viví en una habitación del internado un edificio típico de la cultura sudeuropea que estuvo en el terreno de la escuela. En el patio había una cancha de voleíbol. De la terraza podía ver el mar.
El último fin de semana antes de mi salida algunos compañeros y yo navegamos con un barco a la Isla Santa Margarita (en francés Île Sainte-Marguerite). Primero visitamos el cárcel fortaleza (el Fuerte Real) que es famoso por su preso más conocido, el hombre de la máscara de hierro. Después fuimos a la playa.
El Fuerte Real tenía edificios differentes y también dos patios muy grande con un pozo. Los edificios de color terroso eran muy viejos y tuvieron las contraventanas turquesas. Algunos tenían dos plantas. Ese día en uno de los edificios tuvo lugar una exposición que se llamaba “Fenêtre sur Cannes” (literal “Ventana en Cannes”). Después íbamos a la bahía dónde estaban muchos barcos. Sin embargo era posible nadar aquí. De pronto un zódiac rojo de la empresa Lagnese (“Heartbrand”) arribó a la bahía y una mujer jóven vendó palito.
Por la tarde volvimos al puerto de Cannes. Tuvimos mucha suerte porque el tiempo estaba muy bien y había sol todo el día.
K. R.